dijous, 8 de juny de 2017

opinió a:EL TIGRE QUE VINO A LEER


EL TIGRE QUE VINO A LEER

SER OTRO PARA COMPRENDER: “PODRÍAS”.


1Título: Podrías
Título original: Podries.
Traducción: Félix del Río.
Autora del texto: Joana Raspall
Autor de las ilustraciones: Ignasi Blanch.
Editorial: Takatuka.
Precio: 15€.
Resumen y opinión personal: ser padre (o madre, entendedme) se parece un poco a ser el monarca de un reino. Tú mandas, gobiernas, te obedecen, te adoran. El reino es tuyo. Por minúsculo que sea, es tuyo.
Y así nos comportamos los padres: como gobernantes. Orgullosos de nuestro reino (aunque la mitad, o más, de sus características buenas, sean consecuencia de la suerte, y no de nuestro mérito), le defendemos con uñas y dientes. Es más, creemos que su manera de ser es la única válida, las demás son erróneas (que es un modo de decir que nuestra manera de educar es la mejor).
2
Ser padre, en ocasiones, es ser un poco dictador. Miramos con desconfianza el alrededor, la diferencia. Nos cegamos a otras alternativas. Nos olvidamos que la gran mayoría de los caminos llevan al mismo sitio.
Y esa desconfianza a lo ajeno, a lo extranjero, la trasladamos. La trasladamos a nuestros hijos.
Si no, ¿por qué se repite la historia? ¿Por qué seguimos teniendo miedo a la emigración? ¿Por qué miramos con recelo a quien lo ha perdido todo y viene a nuestro país?
3
Este poema es perfecto para ahondar en esos recelos. Para recordarnos que nosotros (padres e hijos) podríamos haber nacido en otro sitio. Simplemente. Algo tan aleatorio e independiente de nuestra voluntad como es el sitio del nacimiento podría ser diferente al que hemos tenido.
Así, si hubiésemos nacido en distinta tierra podríamos ser blancos, o nuestra piel ser negra (ilustración de unos niños mirando, sí, mirando al lector, cada uno con un aspecto y raza diferente).
En otro país acaso vivieras y dirías sí en extraña lengua (unos niños de raza caucásica pintando al lado de otros niños orientales).
Mis versos preferidos: “te habrías criado de otra manera; ya fuera peor, ya fuera más buena” (hay tantos modos de vida… y tantos que dependen de la suerte… realmente cualquiera podríamos ser nosotros).
Tendrías más suerte/ o menos estrella…/ amigos y juegos que distintos fuera (niños jugando al corro);/ vestidos tendrías/ de saco o de seda,/ zapatos de piel/ o alpargata vieja/ o irías desnudo/ perdido en la selva”.
Podrías leer/ cuentos y poemas,/ o no tener libros/ ni saber de letras” (un niño en África declamando ante una mamá y sus bebés, que escuchan).
4
Hasta ahora las ilustraciones han ido “en aumento”. Son expresivas, descriptivas (una pareja de gitanos bailando a la luz del fuego; un niño jugando al fútbol en lo que parece ser una favela; niños en la escuela; niños en un árbol; niños orientales tomando arroz con palillos).
Podrías comer dulces, si quisieras,/ o del negro pan un mendrugo apenas”.
Podrías… podrías…”.
Y entonces todo se emborrona. Un garabato enorme, una explosión, invade la página derecha. Colores rojos y amarillos. Colores de fuego. Niños huyendo con las bolsas encima”.
Niños que caminan con mochilas, asustados, expresión triste. Otros les observan desde sus casas. Expresión de tristeza y desconcierto.
Y al final, esos niños, en amarillo y azul, contemplan una puesta de sol en una playa.
Si hubieras nacido en aquella tierra, podría ser tuya la que es su tristeza”.
5
Lo poesía nace para alcanzar y tocar la parte de los corazones a los que los demás no llegamos. Como padres, tenemos muchos errores, muchos prejuicios y miedos que pasan a nuestros hijos.
La poesía ayuda a paliarlos.
Leyendo este “Podries” de Joana Raspall, que a pesar del tiempo transcurrido está de plena actualidad, por la temática, quizás podremos inculcar a los niños valores fundamentales:
La nacionalidad de una persona no es un mérito propio, ni te otorga derechos. Es una casualidad.
Hay muchos modos de vivir y de educar.
Hay que trasladarse al lugar del otro. Es más, a veces, para entender, hay que ser otro.
Y con “Podrías” nos podemos trasladar. Por un momento, gracias a la combinación de ilustración y verso “sentimos nuestra la que es su tristeza”. Estamos en esa playa, también, echando de menos nuestro hogar. Sabemos lo que se siente.
Y si logramos conservar ese sentimiento, y que lo conserven nuestros hijos… bueno, pues no estará todo perdido.
El poema no necesita presentación; esta traducción de Félix del Río, sí. Creo que es el gran acierto de esta reedición de Takatuka.
Las ilustraciones son muy curiosas. Están hechas con serigrafías; da la impresión (como profana en la materia que soy) que son dibujos hechos a rotulador, con “golpes” de color por encima.
El fondo es blanco. Puro.
El efecto visual muy, muy impactante. Y muy adecuado al poema, camina con él.
Recursos didácticos:
  • Comprensión: primero ir poco a poco, parándose en las ilustraciones. Luego, hacer una segunda lectura más “rápida”, para que entienda el poema en su totalidad.
  • Empatía: ¿cómo se sentiría si tuviese que abandonar su país? ¿Qué es lo que echaría de menos? ¿Sentiría miedo? ¿Tristeza?
  • Conocimiento del mundo: ¿sabe el niño cuántas nacionalidades hay en el mundo? ¿Qué nacionalidades conoce él?
  • Conocimiento: formas de vida. ¿Cómo se come con palillos? ¿Se imagina ir a una escuela sin zapatos? ¿Sabe lo que es ser “nómada”?
Edades: a partir de 4 años.
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